COTIDIANO

Last Christmas

Y diciembre se fue tan rápido como llegó. Se llevó la euforia, el color rojo, las prisas, las compras de última hora, la cola en la oficina de correos, los nervios de los pequeños, los adornos del árbol, de la mesa y de la casa, el papel de regalo y las cintas para enlazar, el ambiente navideño de las calles, el olor de las galletas recién horneadas, la nostalgia de algunos, la alegría de otros, las burbujas de nuestras copas.

Pero somos afortunados… nos dejó las postales en el buzón, las llamadas telefónicas, los mensajes en el móvil, las visitas inesperadas, los reencuentros y los abrazos, la solidaridad para con los demás, los momentos de reunión, las risas, los ratitos de reflexión personal, los días de descanso, las tardes de lluvia, el sofá, la manta y la peli de navidad, un café para compartir, chocolates y el roscón de Reyes, los besos, las sonrisas y la satisfacción, los buenos deseos… y los propósitos para el año nuevo!!

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Sí. Porque cada nuevo año hacemos una lista con aquellas cosas que nos gustaría hacer antes de que el año termine. Nuevas inquietudes, nuevos proyectos, nuevos propósitos que cumplir. Y estando yo en medio de ese ir y venir de ideas sobre mis nuevos propósitos para el año, me topé de frente con algo que borró de un plumazo todo aquello en lo que había estado pensando. Descubrí en Instagram la cuenta de unos padres cuyo único PROPÓSITO es agarrar la vida de su pequeña hija de tres años que está luchando contra una dura enfermedad. Esa vida que por momentos se les escurre de las manos y por momentos les regala pequeñas dosis de esperanza. Así pues, mi derrumbe fue brutal. Ver sus fotografías que narran de alguna forma lo que están viviendo a diario… no tiene palabras.

Y eso me hizo pensar. Me hizo pensar que el único propósito que yo podía tener era VIVIR. Vivir en todos los sentidos que la palabra puede albergar. Con las personas y las cosas que suman. Y cerrándole la puerta a todo aquello que resta. Porque como decía Antoine de Saint-Exupéry en su libro El Principito, «lo esencial es invisible a los ojos».

Alicia✨

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